Qué es Biosegura

Biosegura es un punto de encuentro de experiencias e iniciativas para recuperar y poner en valor nuestros recursos, que tienen que ver con formas de vida alternativa o tradicional y que conforman un patrón sostenible de relación con la naturaleza, la alimentación, la salud y el tiempo libre. Se celebra en Beas de Segura (Jaén) y en 2015 cumple su decimocuarta edición.

La única salida

Publicado por BIOSEGURA miércoles, 25 de julio de 2012

Hace dos años tratamos en Biosegura dos temas que hoy son de acuciante actualidad: la economía solidaria y el decrecimiento. Si bien entonces aún a muchos les sonaba a "cosas de hippies", hoy es muy necesario volver sobre estas cuestiones. En 2010 ya nos olían a chamusquina las medidas económicas que tomaban nuestros representantes (que aún gozaban de cierta credibilidad); pero en 2012 -vistos los caminos tan diferentes de Grecia e Islandia y comprobado el empeño de los poderes políticos en repetir la debacle helena con España- queda muy claro que estamos ante la mayor estafa global jamás perpetrada, consistente en recapitalizar el sistema financiero zombi -basado en la deuda- drenando la economía real (lo que producimos cada uno de nosotros con nuestro trabajo). Por el camino se caen los derechos más básicos, el sector público y el Estado, que se convierte en una estructura dirigida por ese ente abstracto conocido como mercados y que pasa al servicio de los intereses de las grandes corporaciones. Y lo curioso es que esto no es nada nuevo, es lo que viene sufriendo desde hace un siglo el mal llamado tercer mundo -especialmente África e Iberoamérica- cuyo jarabe (destilado por el FMI y el BCE) nos toca ahora probar en nuestros estómagos para purgarnos hasta la última gota de nuestras entrañas. 

No entraremos en cuestiones macroeconómicas, -ni mucho menos escatológicas- algo que se nos escapa de las manos y entendimiento; ya están los periódicos para hacernos hervir la sangre e incrementar el sentimiento de odio e impotencia ante esta situación. Y esa impotencia es precisamente lo que hay que desechar de inmediato al ser muchas las posibilidades para plantar cara a este desafío. Olvidemos las guillotinas porque eso es algo estúpido, la violencia es justamente lo que busca el sistema para cortar por lo sano derechos como el de reunión, manifestación o la libertad de expresión. La clave está en no jugar en la medida de lo posible a este monopoly en el que la banca no admite lo inevitable y quiere liquidar la cohesión social en sus últimos estertores. Aquí es donde entra el concepto de decrecimiento, la economía solidaria y las monedas locales

La única salida ante esta crisis es volver a lo cercano: consumir lo preciso (y a ser posible de procedencia local), reutilizar todo lo posible, compartir medios e intercambiar los frutos de nuestro trabajo. Esto no implica regresar a la era de las cavernas sino retomar una forma de vida que nunca se debió abandonar. Un modo de vida donde prime la colaboración y se fortalezca el tejido social en contraposición al egocentrismo consumista, donde el individuo vale según lo que aporte a la comunidad (sea esta aportación de la naturaleza que sea) y no por sus posesiones, donde el trabajo y los productos se intercambian en unas relaciones sociales basadas en la confianza y en el interés común. En los pueblos y zonas rurales se dan las mejores condiciones para este tipo de economía local, y de su rápida adopción dependerá la supervivencia de nuestras comunidades frente al expolio financiero. Este camino -que apenas un político propone- no es utópico, sólo requiere de la voluntad de cooperar con los demás, de abandonar la obsesión por el consumo y no dejarnos llevar por los modelos de comportamiento ni los sentimientos de culpa inducidos por los medios de comunicación de masas. De nuestra voluntad y de nuestra capacidad de organización depende que salgamos fortalecidos de esta crisis y no nos convirtamos en los esclavos de esas 90.000 personas que guardan un tercio del PIB mundial en paraísos fiscales.

0 comentarios

Publicar un comentario